martes, 17 de junio de 2014

En el Espacio encontré LA PLAZA

III. 



El acercamiento a estos seres llenos de energía y poder fue duro, al comienzo se veía en sus rostros sombro por mi visita, pero también la existencia de cierto muro invisible al ver que un desconocido, que un habitante del otro lado los visitaba, es decir, alguien que les invadía su espacio con una cámara y preguntas directas; y es que esta nave es como aquella ciudad que uno encuentra, que uno descubre y que uno aprende a conocer como a una persona; pensaba al mismo tiempo que el rostro asombrado tenia que ser el mio ya que era mi primera conexión con su mundo y había conocido características fascinantes de ellos. 

En sus rostros de alguna manera veo su manera de vivir, de vivir dentro de un mundo (ciudad) agitado, acelerado, contaminado y ruidoso. Tienen que soportar habitar en una tierra que no es de ellos y que en la actualidad una tierra que los hacen sentir cada ves más que no pertenecen aquí. Vivir en un lugar simplemente para sobrevivir es complicado para cualquier ser.  

Muchos de estos seres fueron amables conmigo cuando me acercaba y les preguntaba por los Tos-Pa-Za, como los conseguían, elaboraban o vestían. Muchos de ellos mostraban en su rostros una sonrisa de bienvenida y me otorgaban el permiso de conversar y saber mas de ellos, pero siempre existe un personaje que con tan solo una mirada me alejaba y bloqueaba, no me era permitido preguntar o tan solo acercarme; eso fue realmente impactante para mi pero luego pensaba que tal vez muchos de los míos les habían hecho daño y que esa herida no se había cerrado aun. Así que tenia que seguir buscando la manera de acercarme a ellos, pero como dicen no siempre uno le cae bien a todo el mundo y hay que seguir con ello. Me encantaría mostrarles como son pero no me permitieron tomar fotos de sus rostros, esos rostros que tanto nombro.

Tan solo me queda por contarles que el lugar que descubrí es fascinante, tiene muchas cosas aun por conocer y por que no por desarrollar, espero que aquel que lea esto tenga un abre bocas de lo que es LA PLAZA y despierte en si el gusto y la curiosidad por visitarlos, conocerlos y comunicarse con ellos, que a la final son seres que nos brindan grandes provisiones indispensables para nuestro vivir. 

martes, 10 de junio de 2014

En el Espacio encontré LA PLAZA

II.



Desde mi primer contacto con nave La Plaza y el descubrimiento de los Tos-Pa-Za despertó en mi una curiosidad por saber lo códigos que se plasmaban en cada paso que daban sobre ese suelo blando y oscuro, quería saber que objetivo tenían tales símbolos y lo que descubrir fue fascinante. 


Estos símbolos representan su cultura, son símbolos que van dejando sobre el camino que recorren cada día sobre esta nave, estos códigos indescifrables son parte de su lenguaje cotidiano y su manera de diferenciarse con los del otro lado, nosotros. Aunque ponerse unos Tos-Pa-Za es tan complicado como vestir como otro o cambiar de sexo, llevar estos instrumentos que cubren los pies es una labor de personalidad y valentía. Estas prendas son muy importantes para ellos, su trabajo y gran labor de crear y cosechar todas esas provisiones que nos brindan sin esperar nada a cambio son posibles gracias a que cada mañana al despertar estos seres se levantan con fuerza y energía, una energía incomparable con la de otros, toman una bebida ancestral que brota humo, con amor y delicadeza se miran los pies y crean en su memoria el recuerdo de un camino vivido y uno por construir. 




miércoles, 4 de junio de 2014

En el Espacio encontré LA PLAZA



I.         


Han pasado muchos años desde que los de mi especie ya no vienen a este lugar, en donde se congregan aldeanos, creadores y consumidores. Un espacio que durante décadas desde su aterrizaje les ha brindado las provisiones, raros comestibles extraídos y producidos en otra tierra, los cuales después de estar bajo observación por muchos años descubrieron que tenían grandes beneficios para el crecimiento y fortalecimiento de las vidas.

Pero al pasar de los años esta zona se ha venido sintiendo sola, por eso quise viajar al lugar y ver por mis propios ojos las bellas historias contadas por mis padres cuando visitaban esta área. En mi memoria quedo guardado el primer registro a este rarísimo lugar, era el día 28 de Mayo cuando tuve mi primer contacto con LA PLAZA, poseí un acercamiento al espacio y a la organización de los habitantes que anidan en ella, una extraña sensación comencé a tener al ver colores alucinantes, como ese rojo intenso de sus redondos fruto dulces, el verde en unas hojas amontonadas que las hacían llamar lechugas; olores que venían de muchas partes, aun no estoy segura de donde provenían. Sobre mi sobrevolaban especies pequeñas y grises que bajaban a comer los sobrantes; y vagabundos en cuatro patas cruzaban mis piernas buscando donde dormir mientras yo me encontraba sorprendida de lo solitario que se encontraba el lugar.





Pasando por un laberinto del lugar me encontré con Samper una fémina que vendía Tos-Pa-Za una especie de prenda para cubrir sus pies, partes del cuerpo que usaban para circular ya que su suelo era áspero y rocoso. Lo primero que me dijo fue: “Es Extraño ver de nuevo a alguien como tú”, ella me iba platicando mientras yo observaba su rostro diciéndome que las personas del otro lado de la nave ya no solían visitarlos, que esas grandes maquinas con puertas enormes, con provisiones empacadas y congeladas los estaban alejando de ellos; luego de sentir su silencio volteé a mirarla y sus ojos estaban abiertamente sorprendidos por la cámara que colgaba de mi cuello  y reitero que si ese aparato era para mostrarles a los demás lo feo del lugar, para hacerlos quedar mal; le respondí que no, que ese no era mi objetivo, yo solo venía a conocer.  

continuara.... 

lunes, 2 de junio de 2014

PLAZA DE MERCADO - SUR. TUNJA 

 


En la primera visita a la Plaza de Mercado del sur de la ciudad de Tunja, tuve un acercamiento al espacio físico, a la distribución de los comerciantes. Ese día vi colores y sentí olores propios de una plaza de víveres, a pesar que no era el día de plaza más común para ir, era un día donde son pocos los puestos y personas que van a vender y comprar. Pero este primer acercamiento me ayudo a percibir la PLAZA como tal, aunque ya la había visitado, en esta oportunidad tenía que ir con una mirada diferente y percibir todas esas características de aquel lugar. La PLAZA de MERCADO trajo a mí colores vivos, verduras frescas y dulces frutas, consigo también rostros de personas trabajadoras, con ruana y sombrero, rostros de pequeños jugando sin importar ensuciarse, perros buscando que desperdicio comer y otros buscando una sombra para dormir. Camiones que transportar el ganado o los alimentos, pero sobre todo vi pies, esas dos partes del cuerpo que nos ayudan a movernos, avanzar por este mundo que nos incita a circular.




El primer problema que vi para trabajar en este lugar, fue el acercamiento a las personas, muchas de ellas son muy receptivas al ver cámaras y libretas, lo primero que me dijo una señora que vendía zapatos fue que lo más común era que las personas que iban a la plaza a ver su situación, utilizaban las fotos y los datos para hacer quedar mal al lugar y “por de bajearlo” entre la comunidad. Tal caso no es el de nosotros o el mio. Pero comprendí que para acercarse a ellos es necesario entablar primero una conversación, para así, ablandar los obstáculos y poder llegar a tener información que sea útil para la observación de movilidad. Un mirada mas analítica y poética a su manera de caminar, de moverse, de andar.